miércoles, marzo 14, 2012

un lugar tranquilo

Misiones es muy bonito, el camino que te lleva hasta las Cataratas, es muy bonito, el rojo de la tierra, es así de roja, la tierra, contrastando con la selva, y en especial, este recuerdo para Roberto, (Robertito) a quién conocí en Corrientes (Capital del carnaval, por aquél tiempo, estaba con Pelusa, el chico que mi amiga Mirta, quería localizar, se había enterado que estaban por ahí, en carpa, sin twiter, ni sms, ni face...la vida tenía unos vericuetos, intensos, lo buscamos por 3 días, mi amiga estaba empecinada en encontrarlo, es más, salíamos con el padre, a dar vueltas por los sitios donde podía estar la "carpa", no recuerdo si mi amiga me preguntó algo acerca de mi viaje, cómo había llegado, si me había resultado cómodo, largo, inquieto mi viaje hasta su ciudad natal, cuando nos vimos, a mi llegada, tipo 10 de la mañana "está Pelusa...me dijeron que está con un amigo, vamos a ver si los encontramos...y partimos, con el tiempo de dejar mi bolso...y decirle mucho gusto al padre..." a ver..., comimos, dormimos, miramos la vida, en torno a Mirta y Pelusa, de ese modo tan exquisito conocí Corrientes, es preciosa, la costanera, todo muy bonito, el último día, ya con todo preparado para mi vuelta, en una última pasada por el centro, donde estaban los carnavales, que no ví, (porque los jóvenes lugareños, no van a esos eventos populares...pasamos por el bar, con una especie de tarima, las mesitas puestas en ese espacio, unos centímetros más alto que la calle, Mirta me dice: "no mires, está Pelusa con el amigo...(mientras débilmente había arriesgado un chau...", y siguió caminando derechita, erguido el torso, inmutable el aspecto, "cómo..?¿ hace 3 días que estamos buscando a este hombre, y pasamos de largo...?¿ mi concepción del mundo en ese momento hizo cruces con el suyo, (aún hoy es así?), la miré, y le lancé mi postura, volvamos,... no tuvo tiempo de escandalizarse...ya estábamos cerca de la mesa donde los hombres, alegremente, cerveza mediante...nos saludaron, con un "... de vuelta?..son 3 ó 4 frases las que se emiten en las grandes historias, que por eso son grandes?..., mi actitud osada, trajo unos beneficios en la inmediatez, que no eran el objetivo de mi amiga, ella quería que la historia, fuese futuro sólido, de vida en pareja, y mi avance tiró por tierra sus expectativas...le dio un ahora agitado, está en ella aún ese reproche?...lo pienso hoy...cuestión que les inventé una excusa, "que me había olvidado la billetera en la casa de ella, que volvíamos a buscarla, para lo cuál, vivamente se ofrecieron llevarnos, la casa de Mirta tenía una escalera que llevaba a las habitaciones de la planta alta, los jóvenes y bellos hombres, esperaron la mise en scène...y se acoplaron con la urgencia de los 20 años, cumplida la excusa, nos propusieron ir a bailar, alegremente aceptamos, en esas circunstancias, la celeridad de los hechos, no da espacio a la reflexión...he revivido tantísimas veces las fotos de viaje, como hoy, en cámara lenta, ligera, melancólica, en minutos estaba Mirta enredada en la danza, y en Pelusa, sin espacio para la espera, la demora, los días, buscándolo, estaban materializando, cruzados sueños, en esa minúscula pista de baile, mientras, con Roberto hablábamos con el ruido típico de las palabras en la situación incómoda, no daba para que hiciéramos lo mismo, por recato, vergüenza, timidez, sin saber cuál es la diferencia entre ambas, fumábamos para sacar al tiempo de la monotonía, mientras pensaba que mi colectivo en breve estaría partiendo de la terminal, con los pasajes de mis otros dos amigos, (con quiénes había viajado, en la cartera...que quién sabe a qué distancia estarían, esa zozobra, le daba al momento una ansiedad inusitada, mezcla de cuando termina todo esto...y por qué estoy aquí, por qué me tengo que ir...salimos a la disparada al comprobar que faltaban minutos para la partida de mi colectivo, la dejamos a Mirta como pudimos, mientras me decían por qué no los acompañábamos, que a la mañana salían para Misiones, en el fiat 600, podíamos ir cómodamente los 4...ahí está el colectivo, mis amigos, enojados, me esperaba el señor chofer, a sus pedidos/ruego, alcancé a darles sus pasajes, los miré, sin saber qué había hecho, "me quedo...si la ven a mi madre, el sábado vuelvo...porque no conseguí pasaje...todo fue confusión, como en las guerras, todo sucede rápidamente, como en los aeropuertos, ...como en las calles de esta ciudad convulsionada, de bocinas y arrebatos, Roberto y Pelusa me miraron sin saber qué hacer/lo organizamos en un momento/vamos a tomar un café, Pelusa presentó las quejas, cómo vamos a viajar 3?, la buscamos a Mirta, imposible, no la dejan, y a mí tampoco/mi madre está en el pueblo, tampoco es algo triste, no triste, pero complicado, seguía diciendo Pelusa, éramos 2 tipos viajando tranquilos, y ahora somos 3?, bueno, no sé, pero las cosas son así, afirmó Roberto, quién en ese momento pasó a ser un ídolo total...mi ídolo, el Pelusa de Mirta,


fuimos hasta la carpa, (nunca la hubiésemos encontrado con Mirta, estaba a la orilla del río, muy escondida entre bellísimos árboles, un lugar privilegiado, Pelusa se fue a dormir, de bronca, y para descansar un rato, ya que a las 7 de la mañana partía/ mos...y faltaba una hora...y media...tiempo que con Roberto usamos para recorrer la zona, entre mi embeleso, y su sorpresa...tenían sólo 2 bolsas de dormir, Roberto improvisó una colchoneta inflable en su cederme la suya, para dormir, tapándose con todo lo que encontraba, toallas envolviendo sus pies...hablaba sin parar a la noche, mientras relataba, su triste destino, de ser generoso...no podía dejar de reírme, era muy lindo todo, todo, todo, el suelo, rojo, la tierra roja, las risas en el auto, manejaban por turnos, y en el asiento de atrás (del fiat600 se armaba el dormitorio del otro turno, les cebaba mates, les leía los mapas, cambiaba la radio cuando se perdía la señal, cantábamos cuando estábamos despiertos los tres...así llegamos a Formosa, cuando comprobamos que nos faltaba un papel (el tríptico) y tuvimos que volver, hasta Resistencia Chaco, a tomar otro camino, nos pasamos 2 días viajando entre idas y vueltas, sin resignar conocer las cataratas, que era el objetivo de ellos, ahora mío...y ellos...

fuimos a un hotel, porque llovía, les lavé algunas prendas a ellos, desde mi habitación, Roberto es un ser extraordinario, y Pelusa, un amigo, no puedo entender por qué, por qué...por qué...

me anuda la garganta ese recuerdo fresco, de hotel con pequeños jabones, mientras nos preparábamos para la cena, en esa ciudad, todo era maravilloso, maravilloso,


hoy quiero volver a vivir con ellos a esa tierra roja, por un momento, la ciudad me abruma, con sus quejas, sus políticos, sus gentes, confundidas, por las calles, y ahora tengo que ir a tomar mi clase de conducir en ciudades ruidosas y apiñadas/desconsoladas, con Robertito, mi profesor...

Etiquetas:

0 Comments:

Publicar un comentario

Links to this post:

Crear un vínculo

<< Home


  • Contador web

  • Contador Gratis Creative Commons License
    Esta obra está licenciada bajo una Licencia Creative Commons Atribución 2.5 Argentina.